... perdamos la vergüenza!

- Elegimos un cuento o libro de literatura infantil adecuado, que no sea extenso
- Narramos la historia, como si la estuviésemos leyendo (con el libro delante)
- Dividimos a los alumnos/as en pequeños grupos (según los personajes que aparezcan) y volvemos a narrar el cuento, pidiéndoles que cada uno haga lo que hace su personaje.


También conseguirán, o al menos eso espero, poner “más” interés en leer el libro que van a representar. A su vez desarrollarán el lenguaje oral, el trabajo cooperativo, mejorarán la expresión corporal y aspectos como la voz, memoria, turno de palabra,…
Han estado muy motivados porque son los protagonistas de su historia, incluso había alguno que se había metido más de la cuenta en el papel.
¡Nos lo hemos pasado en grande!
Angela
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